Un conjunto infinito
es lo opuesto a un conjunto finito, que es aquel que posee una cantidad
limitada o acotada de elementos.
Cabe precisar que el
hecho de que un conjunto sea infinito no significa que no sea numerable. Para
entender este punto, veamos el ejemplo del conjunto de números naturales
enteros, que es infinito, pero es numerable, pues es posible identificar el
elemento 1, 2, 3, etc.
Desde otro punto de
vista, un conjunto M es infinito cuando no puede emparejarse con otro conjunto
{1, 2, …, n}, al que denominaremos N. Este último es una sucesión de números
enteros donde cada elemento es igual al anterior, más la unidad.